« Desde la dignidad institucional que circunstancialmente ostento como presidente de la Mesa de edad, con la humildad debida obligada al político cuya razón de ser y oficio es el servicio a la ciudadanía, pido perdón al pueblo español, soberano único, por el incumplimiento en la XIII legislatura del trascendente mandato constitucional de otorgar Gobierno a la nación. »
Agustín Zamarrón